Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando,consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

23 de febrero de 2018

23 de febrero de 2018

 

 

Recientes casos de intoxicación alimentaria y de enfermedades derivadas de esta, han puesto de manifiesto la importancia del control y análisis de la listeria monocytogenes en los alimentos durante todo el proceso de la cadena alimentaria hasta el consumo final.

Es necesario estudiar detalladamente el comportamiento de la listeria en los alimentos y las posibilidades que tiene de llegar al consumidor a través de esta vía.

 

 

 

¿Qué es la Listeria monocytogenes?

La listeria monocytogenes es un microorganismo psicotrofo, es decir que puede desarrollarse a temperaturas frías y procesos de refrigeración inferiores a 5 °C aunque la temperatura ideal para la multiplicación de listeria monocytogenes está entre 30-37°C a pH neutro. El que pueda desarrollarse a temperaturas frías la diferencia principalmente de muchos otros gérmenes.

La Listeria actualmente comprende seis especies: monocytogenes, ivanovii, seeligeri, innocua, welshimeri y grayi. Dos de estas especies son patógenas para las personas: la monocytogenes y la ivanovii. A la enfermedad que produce la listeria se conoce con el nombre de listeriosis. En la década de los 80, tras una serie de brotes epidémicos de listeriosis en las personas se estableció que el origen de la enfermedad de la listeriosis era por intoxicación alimentaria ya que es producida en el 99Listeria alimentos% de los casos.

La listeria monocytogenes se encuentra en el intestino de personas y animales que actúan como portadores, pero también en ambientes naturales como pueden ser el suelo o el agua. En la industria alimentaria esta bacteria también se encuentra localizada en suelo, paredes, techos y equipos de procesado de alimentos.

Puede transmitirse a las personas a través de la ingestión de alimentos contaminados con ella en cualquier fase en la cadena alimentaria, durante la producción, el procesamiento, la distribución y la preparación para el posterior consumo.

En los alimentos listos para consumo directo, es decir, sin ser cocinados, son en los que se detecta la listeria monocytogenes.  A continuación, indicamos los alimentos dónde puede encontrarse principalmente esta bacteria:

 

Listeriosis: la enfermedad por intoxicación alimentaria por Listeria

Consumir alimentos contaminados con la bacteria Listeria monocytogenes provoca la enfermedad de la listeriosis, esta enfermedad de transmisión alimentaria aunque es poco frecuente, es muy severa, y con un periodo de incubación bastante largo, sobre unas 5 semanas. Además, con complicaciones puede derivar en meningitis, muy grave y que puede ser mortal.

La transmisión de esta infección alimentaria puede presentarse por casos esporádicos o en brotes.

Los principales síntomas de la listeriosis son fiebre alta, fuertes dolores de cabeza, rigidez en el cuello y sensibilidad a la luz.

La listeria es especialmente peligrosa en embarazadas, fetos, neonatos y niños pudiendo ocasionar secuelas para toda la vida e incluso ser mortal. También en ancianos o adultos con el sistema inmunológico debilitado puede llegar a ser peligrosa.

La listeriosis puede provocar con complicaciones la meningitis, que es la inflamación de las meninges, que son unas membranas que cubren todo el sistema nervioso central (cerebro y la médula espinal) y del líquido cefalorraquídeo que contiene.

 

Caso reciente de intoxicación alimentaria por Listeria monocytogenes

 

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) indicó el pasado 5 de febrero de 2018 la existencia de un afectado por meningitis en la Comunidad de Madrid, como consecuencia de una intoxicación alimentaria por Listeria monocytogenes.

Esta intoxicación está asociada al consumo de queso de leche cruda de oveja de pasta blanda fabricado por una empresa ubicada en País Vasco.

Los quesos implicados en esta contaminación fueron:

  • Gutizia, queso de leche cruda de oveja. 
  • Beltza, queso láctico-rulo de leche cruda de oveja.
  • Txuria, queso de pasta blanda de leche cruda de oveja. 

 

Este hecho fue comunicado a través del sistema de la red de alerta nacional a las Autoridades competentes de las Comunidades Autónomas para que realizaran las oportunas actuaciones.

 

Hubo constancia que se había distribuido en las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña y País Vasco y una pequeña redistribución a Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León,Extremadura, Galicia y Comunidad Valenciana.

Este hecho produjo que se retiraran todos los lotes de queso afectados, tanto de los comercios como de los distribuidores de las comunidades aútonomas donde se había realizado la distribución principal.

Unos días después, el 9 de febrero, en Calpe (Alicante) la Dirección General de Salud Pública de la Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana se incautó de una partida de los quesos que habían sido retirados del mercado, tras detectarse que podrían estar contaminados por Listeria monocytogenes, y así evitar el riesgo de meningitis como el sucedido en Madrid por los quesos de la misma empresa.

Los inspectores de Sanidad retiraron 8 quesos de la empresa afectada en un hotel-restaurante ubicado en Calp y que había sido redistribuida a la localidad de la provincia de Alicante desde Madrid.
 

¿Cómo prevenir la listerosis?

Las medidas para prevenir la listeriosis son similares a las de otras enfermedades transmitidas por los alimentos. Es importante la limpieza e higiene, el almacenamiento o el proceso de producción, refrigeración, envasado o cocción durante todo el proceso de la cadena alimentaria, tanto en la industria alimentaria como en bares, restaurantes o en casa. Hacer especial hincapié en la manipulación de los alimentos durante todo el proceso, ya que se ha detectado a portadores de L. monocytogenes entre manipuladores de alimentos de derivados lácteos y cárnicos asociados a las prácticas higiénicas de los manipuladores de alimentos como factores de riesgo.

Las medidas de control deben dirigirse especialmente a las explotaciones agrícolas y de procesamiento de alimentos de ahí la importancia del control y análisis de alimentos por un laboratorio.

 

¿Cómo podemos ayudarle en Siggo?

En Siggo disponemos de laboratorio de análisis de alimentos, análisis de superficies y análisis de manipuladores para la detección de bacterias como la Listeria monocytogenes pudiendo detectar su presencia utilizando las últimas técnicas de análisis microbiológico, o PCR en tiempo real.

Nuestro servicio de asesoramiento y consultoría tambien le asesorará en Seguridad Alimentaria. Le ayudamos en la implantación del Sistema de autocontrol APPCC, así como cursos de capacitación en APPCC para los responsables del sistema de autocontrol

También en nuestro departamento de formación realizamos cursos de manipuladores de alimentos para que, además de que los trabajadores cumplan con la normativa vigente, aprendan a manipular correctamente los alimentos para evitar la infección a los alimentos.

Ofrecemos nuestros servicios en toda la Comunidad Valencia (Alicante, Valencia y Castellón) además de las provincias de Murcia y Albacete.

 

 

Dejar comentario
Compartir

COMENTARIOS

Los comentarios de esta noticia son moderados antes de publicarse.
Su comentario se ha enviado correctamente y está pendiente de moderación.
Ha ocurrido un error al enviar su formulario, compruebe que el correo es válido y todos los cambos se han rellenado.
El comentario se ha publicado correctamente.
Debes esperar segundos antes de poder publir un nuevo comentario.