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23 de junio de 2017

23 de junio de 2017

 

El parásito Cryptosporidium se ha convertido en el causante de frecuentes infecciones gastrointestinales para usuarios de las piscinas, dada su transmisión a través del agua en los países desarrollados por la vía fecal-oral. 

Afecta principalmente a niños, pudiéndose prevenir con adecuados sistemas de tratamiento de las aguas, en combinación con unas correctas prácticas de higiene personal de los usuarios.

Según los estudios epidemiológicos publicados por el Instituto Carlos III, se registraron en España 582 infecciones por Cryptosporidium durante 2015, repartidos en 7 comunidades autónomas: Aragón, Canarias, Castilla y León, Extremadura, Navarra, Pais Vasco y La Rioja, siendo las dos últimas donde más casos se dieron, con 250 y 140 casos respectivamente.

 

Además estudios publicados por el CDC (Centers for Disease Control and Prevention USA ), indican que los brotes de cryptosporidium vinculados a las piscinas y la natación, se han duplicado en Estados Unidos desde 2014.

Al menos 32 brotes causados ​​por Cryptosporidium, comúnmente  llamado "Crypto", vinculados a piscinas o parques acuáticos de Estados Unidos fueron registrados en 2016, en comparación con 16 brotes en 2014,  20 brotes en 2011, 16 en 2012 y 13 en 2013 según datos ppublicados en los informes del CDC.

Ante esta situación, y confirmada la tendencia a incrementarse los casos, se hace fundamental la prevención de la transmisión del parásito, y un control adecuado.

 

¿Pero qué es el Cryptosposporidium?

Cryptosporidium es un protozoo parásito que infecta las células epiteliales del tracto digestivo de animales vertebrados, incluido el hombre, para poder sobrevivir. Produce la enfermedad denominada criptosporidiosis diarreica en seres humanos.

La infección por “Crypto” se puede dar por contacto directo o indirecto con las heces infectadas, mediante contacto entre personas, animales, ingestión de alimentos contaminados, o por contacto con aguas recreacionales, aguas de piscinas o aguas de consumo en las que estén presentes los ooquistes.

Dentro de su ciclo vital en el huésped, el parásito adopta la forma de ooquistes esféricos, que pueden tener la pared gruesa o delgada. Los ooquistes con pared delgada se desarrollan e inician un nuevo ciclo de vida en el interior del anfitrión provocando la infección por cryptosporidiosis, mientras que los que están protegidos por la pared gruesa son excretados con las heces. De este modo, Cryptosporidium se expande a nuevos anfitriones por via fecal-oral a través de aguas contaminadas. Vómitos, heces o restos de diarreas, son las vías habituales que usa para transmitirse a las aguas, y así de nuevo se inicia el ciclo oral-fecal.

Los principales síntomas que produce la Criptosporidiosis son fiebre, dolores intestinales y diarrea, no existiendo tratamientos específico para esta infección, que en personas con defesas bajas, problemas inmunológicos, o personas de corta o avanzada edad, pueden derivar a problemas graves.

 

¿Por qué es tan importante prevenir su presencia?

Los ooquistes excretados son muy resistentes a condiciones ambientales adversas y a la mayoría de desinfectantes y biocidas en los niveles marcados en normativa, -a los que la mayoría de microorganismos en agua no resistirían-, pudiendo sobrevivir durante meses, hasta que son ingeridos por un nuevo anfitrión de manera inconsciente.

Pese a ser diminutos, la capacidad de infección de los ooquistes de Criptosporidium permanece muy alta, y la sola ingestión de un ooquiste puede convertirse en una infección para el nuevo anfitrión que lo ingiera.

Tragar sólo una bocanada de agua contaminada con Cryptosporidium puede hacer enfermar a personas sanas con diarrea acuosa, calambres en el estómago, náuseas o vómitos y puede conducir a la deshidratación.

Cryptosporidium es la causa más común de enfermedades diarreicas y brotes vinculados a las piscinas o parques acuáticos, porque no es fácil de matar por el cloro, y puede sobrevivir hasta 10 días en el agua debidamente tratada.

También se ha comprobado que el baño en playas con acceso a perros u otros animales de compañía pueden transmitir a través de sus heces el parásito a las aguas de baño, que principalmente en las zonas de orilla son muy utilizadas por niños pequeños ya que no saben nadar, estando expuestos a la contaminación.

 

¿Cómo nos infecta a través del agua de la piscina?

El parásito Cryptosporidium puede propagarse cuando las personas ingieren algo que ha entrado en contacto con las heces de una persona enferma, como por ejemplo el agua de la piscina contaminada con diarrea.

Una vez dentro, se instalan en el intestino delgado, donde ayudados por la temperatura a la del cuerpo humano y las sustancias presentes en el tracto digestivo, se abrirá su gruesa pared y liberán los cuatro esporozoitos móviles que alberga en su interior. Estos se encargarán de infectar las células epiteliales del intestino delgado, principalmente en el yeyuno y el íleon, reproduciéndose y creando nuevos ooquistes.

 

¿Cómo prevenir la contaminación por Cryptosporidium?

Son fundamentales dos medidas: la prevención a través de sistemas de tratamiento eficaz en continuo, y las medidas higiénicas personales para evitar que lleguen restos de heces infectadas al agua.

Los niveles estándar de cloro y otros desinfectantes de la piscina matan a la mayoría de los gérmenes en pocos minutos. Sin embargo, Cryptosporidum es extremadamente difícil de matar a niveles estándar de desinfectantes de la piscina.

Sin embargo, se ha demostrado que la utilización de reactores de ultravioleta de media presión son muy eficaces en la prevención del cryptosporidium. Instalar sistemas de ultravioleta en las piscinas o ETAPS de agua de consumo humano como fase previa, son una medida muy efectiva para anticiparnos y permiten evitar los contagios en piscinas

Clancy et al., en 1998, mostraron que los UV de baja y media presión son muy eficaces contra Cryptosporidium. Obtuvieron el 99,98% de inactivación a dosis de UV tan bajas como 19 mJ / cm2. Muchos estudios sucesivos han demostrado que los ooquistes son sensibles a UV de baja o media presión [Craik et al., 2001; Shin et al., 2001; Morita et al., 2002; Clancy et al., 2002; Rochelle et al., 2004].

Por otro lado, estudios científicos, también han demostrado que el ozono es el oocysticide químico más potente. Consigue a 20 ° C, un 99% de inactivación de Cryptosporidium.

 

La OMS ha publicado un artículo muy interesante sobre la “Evaluación del riesgo de Cryptosporidium”, en el que espone diferentes medidas pera eviar la proliferación del parásito.

 

Buenas prácticas a seguir para prevenir la transmisión

Prevenir la propagación de gérmenes o parásitos en la piscina y otras aguas recreativas

La mejor manera de protegerse y ayudar a proteger a los demás de estos peligros que causan diarrea y vómitos, es seguir estos pasos:

  • No nade ni deje que sus hijos naden si están enfermos con diarrea.
  • Si la diarrea es causada por Cryptosporidium, espere como mínimo dos semanas después de que la diarrea se haya detenido para ir a nadar.
  • No trague el agua en la que nade.
  • Dúchese antes de entrar en el agua para ayudar a eliminar cualquier gérmen en su cuerpo que podrían contaminar el agua.
  • Lleve a los niños a los aseos del baño a menudo, y revise los pañales en un área para cambiar pañales y no al lado o dentro de la piscina.

 

¿Qué hacemos cuando haya presencia de heces o sospechas de contaminación por Criptosporidium?

Según indica la CDC (Centers for Diseases Control and Prevention de USA)  en sus estudios, si no actuamos ante incidencias con heces diarreicas en las piscinas mantenidas en los en los valores de cloro residual correctos marcados en normativa actual (1ppm de Cloro y un pH inferior a 7,5 y temperatura superior a 25ºC), el tiempo de inactivación del Cryptosporidium, es de 10.6 días (15.300 minutos), frente a menos de 1 minuto en caso de E. Coli, 16 minutos en Hepatitis A o sobre 45 minutos en caso de Giardia.

Como es lo normal, la CDC Americana  recomienda cerrar las piscinas e hiperclorar ( tratar el agua con altos niveles de cloro), cuando se responde a un incidente diarreico en el agua o un brote de Cryptosporidium.

Para incidentes con heces diarreicas en las piscinas,  según la CDC Americana, los tiempos de inactivación de Cryptosporidium, en función del valor de cloro libre residual, en unas condiciones de pH inferiores a 7,5 y temperatura superior a 25ºC, serían:

Nivel

Cloro libre residual (mg/L)

Tiempo de desinfección (minutos)

Tiempo de desinfección (horas)

10

 1.530 minutos

25,5 horas

20

 765 minutos

12,75 horas

40

 383 minutos

6,5 horas

 

Para el personal que mantiene las piscinas, la CDC americana ha publicado una guía de actuación ante incidencias por heces en el agua de la piscina, en la que se amplía la información sobre las actuaciones expuestas en este artículo. 

 

Sistemas para análisis de Cryptosporidium

En SIGGO realizamos análisis de Cryptosporidium para poder saber si un agua es fuente de transmisión de este parásito.

Estos análisis son bastante complejos ya que requieren de filtración especial de un importante volumen de agua, y la detección por inmunoflorescencia.

Actualmente, para cierto tipo de muestras, también hemos incorporado técnicas de rápidas de detección mediante Elisa o PCR.

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