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10 de septiembre de 2026

10 de septiembre de 2026

Durante la temporada de baño, los responsables de piscinas, jacuzzis y spas se enfrentan a un microorganismo que aparece con muchísima frecuencia en el agua de uso público: la bacteria Pseudomonas aeruginosa.

Aunque su presencia no es excepcional, sí obliga a un control estricto, ya que puede causar infecciones en la piel, los oídos y los ojos de los bañistas. En este artículo explicamos qué es, por qué prolifera en las piscinas, qué riesgos tiene para la salud y, sobre todo, cómo anticiparse para que no llegue a desarrollarse.

 

¿Qué es Pseudomonas aeruginosa?

Pseudomonas aeruginosa es un bacilo gramnegativo, aerobio, no formador de esporas, que se comporta como un patógeno oportunista. Es decir, rara vez causa enfermedad en personas sanas, pero aprovecha los sistemas de defensas debilitadas o las barreras cutáneas dañadas para provocar infecciones.

Se trata de una bacteria muy resistente: tolera una amplia gama de antibióticos y desinfectantes, es capaz de multiplicarse a temperaturas de hasta 41 °C y tiene una capacidad especial para formar biofilm (una película protectora) sobre las superficies y conducciones en contacto con el agua.

Hábitat: una bacteria ubicua

Su distribución es mundial y se considera ubicua en la naturaleza. Aparece de forma habitual en el agua (ríos, lagos, depósitos, duchas, bañeras, piscinas y piscinas de hidromasaje), en los suelos húmedos, en los vegetales y en los materiales húmedos. De hecho, es imposible erradicarla por completo del entorno, por lo que el objetivo no es eliminarla del medio, sino evitar que prolifere dentro de la piscina hasta niveles que supongan riesgo para los bañistas.

 

¿Por qué aparece con tanta frecuencia en las piscinas?

La presencia de Pseudomonas aeruginosa en el agua de las piscinas públicas no es excepcional. Diversos estudios la han detectado en un porcentaje relevante de las instalaciones analizadas —por ejemplo, en un estudio realizado en Irlanda el 72 % de las bañeras y piscinas de hidromasaje y el 38 % de las piscinas recreativas presentaban contaminación—, y en el contexto español se estima que alrededor de un 8 % de los ensayos declarados presentan contaminación por este microorganismo.

Hay varias razones que explican esta alta frecuencia:

  • Llega transportada por los propios bañistas, a través de la piel, sobre todo de los pies, o por las mucosas.
  • Se nutre de la materia orgánica y los residuos grasos del agua (protectores solares, bronceadores y otros productos corporales), que además la protegen frente a la acción de los desinfectantes.
  • Forma biofilm con facilidad en filtros mal mantenidos, depósitos de compensación, conducciones, materiales poliméricos flexibles (inflables, cubiertas), skimmers y bordes del vaso, donde encuentra un refugio ideal para sobrevivir. En los filtros por una mala compactacion o mal mantenimiento, se pueden desarrollar "canales preferentes" por donde siempre pasa el agua clorada, dejando el resto del filtro para que se desarrolle el biofilm a sus anchas.          

Por todo ello, la determinación de Pseudomonas en el agua se utiliza principalmente como indicador de contaminación ambiental y de una posible pérdida de eficacia del desinfectante, más que como la búsqueda de un patógeno concreto.

Efectos en la salud de los usuarios

Aunque en personas sanas las infecciones suelen ser leves y autolimitadas, Pseudomonas aeruginosa puede provocar distintas afecciones vinculadas al uso de piscinas, jacuzzis y spas:

  • Foliculitis (o "sarpullido del jacuzzi"): erupción de pápulas pruriginosas en los folículos pilosos, sobre todo en zonas cubiertas por el bañador (ingle, axilas, cadera). Aparece entre 8 horas y 5 días tras el baño y suele curarse sola en 2 a 10 días.
  • Otitis externa ("oído del nadador"): infección del canal auditivo, más común en piscinas públicas y en niños, provocada por el contacto prolongado con agua contaminada.
  • Conjuntivitis e infecciones de córnea, especialmente asociadas a usuarios de lentes de contacto.
  • Infecciones respiratorias y de las vías urinarias, en algunos casos por inhalación de bioaerosoles contaminados.
  • Síndrome de la uña verde (cloroniquia), por exposición frecuente de uñas dañadas a ambientes húmedos contaminados.

En personas inmunodeprimidas, con quemaduras graves o enfermedades pulmonares subyacentes, P. aeruginosa puede provocar infecciones graves (neumonía, septicemia), con un pronóstico mucho más reservado. Además, la creciente resistencia antimicrobiana de esta bacteria complica el tratamiento: en Europa, el 30,1 % de las cepas mostraron resistencia al menos a un grupo de antibióticos.

Causas por las que prolifera en el agua

El factor determinante es casi siempre una desinfección inadecuada del agua. Pseudomonas aprovecha cualquier descenso del desinfectante residual para multiplicarse. Concretamente:

  • Con niveles de cloro libre por debajo de 3 ppm pueden aparecer unidades formadoras de colonias (UFC) en el agua; si el cloro baja de 1 ppm, la bacteria puede multiplicarse hasta niveles peligrosos.
  • Un pH inadecuado o un exceso de ácido isocianúrico reducen la eficacia del desinfectante.
  • La materia orgánica y la suciedad aportan nutrientes y, a la vez, protegen a la bacteria frente a la acción del cloro.
  • Los biofilms en filtros, conducciones y depósitos mal mantenidos actúan como reservorios donde la bacteria se refugia y resulta muy difícil de eliminar.
  • Un exceso de bañistas puede desbordar la capacidad de filtrado y desinfección, como se ha visto en brotes de foliculitis estudiados.

Es importante señalar que el cloro es más eficaz que el bromo específicamente para el control de Pseudomonas: en un estudio comparativo, la contaminación por esta bacteria fue casi tres veces mayor en muestras tratadas con bromo (11,9 %) que con cloro (4,2 %).

¿Por qué es obligatorio analizarla? Normativa aplicable

El control de Pseudomonas aeruginosa en el agua de las piscinas no es opcional: está regulado por el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas. Su anexo I establece la obligatoriedad de realizar, con carácter inicial y periódico, la determinación de Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa y, en su caso, Legionella spp. en piscinas con climatización y aerosolización.

Esta normativa nacional exige un análisis de control periódico mensual, que ha de ser realizado por un laboratorio externo autorizado, y cuyos resultados son obligatorio informar a los usuarios. El criterio analítico es exigente: el valor paramétrico para Pseudomonas aeruginosa es de 0 UFC (o NMP) en 100 ml, es decir, debe estar ausente en la muestra.

El objetivo: anticiparse a que se desarrolle

La finalidad de este control mensual no es meramente sancionadora, sino preventiva. El análisis periódico permite detectar de forma temprana una pérdida de eficacia del desinfectante o la formación de biofilms antes de que la bacteria alcance niveles que provoquen un brote de foliculitis u otitis entre los bañistas. De este modo, el laboratorio actúa como un sistema de alerta que da tiempo a aplicar medidas correctoras a tiempo.

Además, el artículo 12 del RD 742/2013 establece que, en caso de sospecha o constatación de incumplimiento del valor paramétrico, se cerrará el vaso y se aplicarán las medidas correctoras oportunas para que no exista riesgo para la salud de los bañistas. En el ámbito autonómico, además, se aplican los criterios del Decreto 85/2018 para piscinas públicas en la Comunitat Valenciana (recordando que, tras la modificación introducida por la Ley 5/2026, la conductividad ha dejado de ser un parámetro de control periódico obligatorio).

 

Cómo prevenirla: medidas de control

La prevención se basa en mantener condiciones del agua que resulten adversas para el desarrollo de la bacteria. Las medidas clave son:

  1. Mantener niveles adecuados de desinfectante residual
Parámetro Intervalo recomendado
Cloro residual libre 0,5 – 2 ppm
Bromo 2 – 5 ppm
pH 7,2 – 7,8

 

Estos parámetros deben controlarse al menos dos veces al día y corregir de inmediato cualquier anomalía. Conviene recordar que el cloro es más eficaz que el bromo frente a Pseudomonas.

  1. Limpieza y mantenimiento rigurosos
  • Limpieza periódica y exhaustiva del interior de la piscina, los alrededores y todas las superficies.
  • Atención especial a skimmers y bordes del vaso, donde la bacteria suele concentrarse.
  • Rascado mecánico de las superficies para eliminar completamente los biofilms.
  • Lavados frecuentes de los filtros y sustitución del medio filtrante cuando sea necesario; en positivos recurrentes, valorar el cambio completo de filtros.
  1. Buena filtración y renovación del agua

Filtrar correctamente, eliminar la materia orgánica del agua y aportar agua nueva al vaso reduce los nutrientes disponibles para la bacteria.

  1. Control del número de bañistas

Evitar el exceso de bañistas, que puede desbordar la capacidad de filtrado y desinfección de la instalación.

  1. Higiene de los usuarios

Recomendar a los bañistas ducharse antes de entrar al agua, quitarse el bañador y jabonarse al salir, secar bien los oídos y no introducir objetos en el canal auditivo.

       6. Uso de enzimas

La adición de enzimas al agua de la piscina de manera preventiva, ayuda a digerir la materia organica, suciedad, y el biofilm, quedando los microorganismos (pseudomona, legionela, etc...) expuestos al biocida ya que pierden su protección, siendo más fácil su eliminación, y evitando su desarrollo.

Para la adición de enzimas el agua de la piscina, debe tener el cloro por debajo de los 2mg/L. No se pueden adicionar enzimas con valores de hipercloración, ya que se destruye su eficacia.

 

¿Qué hacer ante un resultado positivo?

Si el análisis detecta Pseudomonas aeruginosa, el protocolo del RD 742/2013 marca los siguientes pasos:

  1. Cerrar la piscina o el SPA al público.
  2. Realizar un tratamiento de limpieza y desinfección del agua y de las instalaciones.
  3. Limpiar y rascar skimmers y bordes del vaso para eliminar el biofilm.
  4. Renovar el agua de la superficie del vaso, donde suele concentrarse la bacteria.
  5. Aplicar una hipercloración controlada para eliminar la contaminación residual.
  6. En positivos recurrentes, considerar:
    1. Adición de enzimas "eliminadores de biofilm" directamente al filtro.
    2. Cambio completo de filtros.
    3. Investigación mediante toma de muestras de distintos puntos críticos mediante hisopos de superficie o análisis del relleno del filtro, para determinar donde están los posibles focos que generan el problema. 

La reapertura del vaso exige evidenciar nuevas mediciones dentro de los márgenes del anexo I del RD 742/2013 y adoptar medidas correctoras que garanticen que no existe riesgo para la salud de los bañistas, por lo que será necesario realizar análisis del agua de la piscina por laboratorio autorizado.

 

Conclusión

Pseudomonas aeruginosa es una bacteria ubicua, resistente y muy frecuente en el agua de las piscinas, capaz de provocar foliculitis, otitis, conjuntivitis e infecciones respiratorias en los bañistas. Su control no es opcional: el Real Decreto 742/2013 obliga a un análisis mensual en laboratorio autorizado, con el objetivo de anticiparse a su desarrollo antes de que suponga un riesgo para la salud.

Desde Grupo Siggo, como laboratorio acreditado por ENAC para el análisis de aguas de piscina (acreditación n.º 614/LE2533, según norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2017), realizamos la determinación de Pseudomonas aeruginosa conforme al método UNE-EN ISO 16266, junto con el resto de parámetros físico-químicos y microbiológicos exigidos por la normativa vigente. Disponemos de rutas propias de toma de muestras en Alicante, Valencia, Castellón, Murcia y Albacete, y asesoramos en la interpretación de resultados y en las medidas correctoras a aplicar.

También impartimos cursos de formación para mantenimiento de piscinas, en os que te enseñamos como prevenir la pseudomonas y como actuar para eliminarla en caso de tener positivos.

Si gestionas una piscina, jacuzzi o spa y necesitas cumplir con el control periódico obligatorio, contacta con nosotros en info@siggo.es o a través de nuestro formulario de contacto, y te ayudaremos a anticiparte a la Pseudomonas antes de que se convierta en un problema.

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